Mehrabian, ese pobre desgraciado (o cómo no liarse con reglas que no son reglas)

Cuando digo que a Mehrabian se le ha citado mal en el pasado, me refiero a que, en primer lugar, a menudo se habla de esta regla como aplicable a cualquier tipo de comunicación, no solo la emocional. El absurdo de esto queda claro si pensamos en asistir a una conferencia en húngaro sobre la nueva reglamentación de protección de datos.